Rebecca Horn
Instalaciones, dibujos, esculturas y películas 1964-2006
Lugar: Martin-Gropius-Bau
Del 5 de octubre de 2006 al 15 de enero de 2007
Instalaciones, dibujos, esculturas y películas 1964-2006
Lugar: Martin-Gropius-Bau
Del 5 de octubre de 2006 al 15 de enero de 2007
Organización
Berliner Festspiele.
Berliner Festspiele.
La exposición
En el otoño de 2006 se inaugurará en el centro de arte y cultura Martin Gropius Bau una gran exposición dedicada a la obra de Rebecca Horn. Será la primera vez desde 1994 que se organiza una muestra tan completa de la creación de esta artista de renombre internacional que reside en Berlín. En un estilo muy personal, la artista presentará, en 20 recintos de la plata baja del Martin-Gropius-Bau, instalaciones, dibujos, esculturas y películas que datan del año 1964 hasta el día de hoy. Rebecca Horn desarrolla, para el patio central de luz del Martin-Gropius-Bau, una instalación con el título “El Universo en una Perla”.
Rebecca Horn es la notable protagonista de una evolución que surgió en la década de los 60 a ambas orillas del Atlántico y que llevó al absurdo las ideas tradicionales sobre la esencia de las artes plásticas.
Aquello que germinaba entonces en Nueva York, Londres, París, Ámsterdam, Milán y Dusseldorf adoptando formas y concepciones a veces contrapuestas que revolucionaron el sistema de estrategias expresivas y figurativas, inspiró también a Rebecca Horn: hacia fines de la citada década, al principio de una larga convalecencia, la artista se dedicó a sondear nuevas posibilidades artísticas y a desarrollar un lenguaje plástico auténtico para expresar las ideas que le había inculcado el destino. Nadie podía anticipar al comienzo la extraordinaria trascendencia que iba a adquirir su creación.
Sin embargo, hace ya tiempo que llaman la atención los latentes vínculos de sus obras con las vigorosas corrientes de la performace, el arte povera, el fluxus y el conceptual art, de modo que Rebecca Horn, en el contexto europeo, se sitúa en pie de igualdad con Joseph Beuys, Jannis Kounellis y Mario Merz, mientras que sus semejantes en la escena estadounidense son Bruce Nauman y Vito Acconci.
No se trata de buscar dependencias o influjos recíprocos sino de hacer una simple referencia al complejo de ideas que comunican a estos artistas entre sí. Sucede que todos ellos reflejan con estéticas muy diferentes la dialéctica de individuo y sociedad, de historia y presente, de materia y significado, de tiempo y espacio y de espontaneidad y control, rechazando el arte de orientación puramente formalista como también los síndromes de L’art pour l’art.
La exhibición reúne una serie relativamente grande de dibujos tempranos relacionados con las performances realizadas por la artista entre 1970 y 1975. Junto a los objetos de que hicieran uso los protagonistas de entonces y, en parte, la propia Rebecca Horn, los folios recogen el intenso esfuerzo físico y psicológico que se plasmó en la manifestación estética de las performances. Varias imágenes a modo de diagramas ilustran asimismo la fecunda estrategia que se trazó la artista al introducir en el contexto de exposiciones las máquinas y aparatos que desempeñaron un papel preponderante en su primera película titulada Der Eintänzer (1978), haciendo que en ellas cobrasen vida propia. Se ha juzgado oportuno además incorporar en la nueva exposición diversas máquinas de dibujar y pintar así como otras instalaciones más que tienen importancia en este aspecto.
Ha servicio de base para la muestra la exposición Bodylandscapes que se presentó a fines del año pasado en el Museo Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen (K20) y que se ha ampliado considerablemente añadiéndole nuevas creaciones a fin de exhibirlas en Berlín.
“Para mí, dibujar ha sido siempre una tarea importantísima”, comentó Rebecca Horn en una entrevista hace unos años. Esta revelación puede sorprender a quien la lea porque la fama de la artista se debe ante todo a la diversidad de medios que emplea para crear sus obras. En efecto, desde comienzos de los 70 del pasado siglo ha venido exhibiendo performances, objetos, instalaciones, vídeos y películas con los que no tardó en imponerse a escala internacional. Las fotos, collages, grabados y dibujos que la artista añadió después a su obra plástica atrajeron menos la atención del público. Los numerosos libros existentes con aforismos, narraciones breves y poemas de esta artista arrojan luz sobre los secretos de su creación en los demás géneros, pese al singular carácter de esas manifestaciones literarias.
La exposición tendrá lugar del 5 de octubre de 2006 al 15 de enero de 2007 en la planta baja y en el patio de luces del Martin Gropius Bau. Londres y Lisboa han sido otras de las etapas de la misma, pero la presentación en Berlín será considerablemente mayor. Se va a editar también un catálogo ampliado de nueva concepción con una serie de adiciones.
Con sus primeras performances, las extensiones corporales, sondea el equilibrio entre el hombre y el espacio. En composiciones espaciales posteriores sustituye el cuerpo humano por esculturas minimalistas cinéticas actuantes. Sus obras despliegan de un modo absolutamente inmaterial el campo energético de un espacio mediante reflexiones, luces y elementos musicales.
Los trabajos de Rebecca Horn se han exhibido en muestras monográficas realizadas en renombradas instituciones internacionales:
M.O.C.A., Los Angeles (1990)
Guggenheim Museum, Nueva York (1993)
Nationalgalerie, Berlín (1994)
The Serpentine Gallery, Londres (1994)
The Gallery, Londres (1994)
Carré d’Art, Nimes (2000)
K20 en Düsseldorf (2005)
Su obra creadora ha merecido numerosos homenajes y galardones, entre ellos el Premio documenta (1986), el Canegie Prize por el The Hydra Forest, Performing Oscar Wilde (1988) y el Kaiserring de la ciudad de Goslar (1992). Rebecca Horn reside en Berlín y París y es catedrática de la Universidad de las Artes, de Berlín.
Catálogo
El catálogo será publicado por la casa editorial Hatje Cantz. Precio: € 32,00
En el otoño de 2006 se inaugurará en el centro de arte y cultura Martin Gropius Bau una gran exposición dedicada a la obra de Rebecca Horn. Será la primera vez desde 1994 que se organiza una muestra tan completa de la creación de esta artista de renombre internacional que reside en Berlín. En un estilo muy personal, la artista presentará, en 20 recintos de la plata baja del Martin-Gropius-Bau, instalaciones, dibujos, esculturas y películas que datan del año 1964 hasta el día de hoy. Rebecca Horn desarrolla, para el patio central de luz del Martin-Gropius-Bau, una instalación con el título “El Universo en una Perla”.
Rebecca Horn es la notable protagonista de una evolución que surgió en la década de los 60 a ambas orillas del Atlántico y que llevó al absurdo las ideas tradicionales sobre la esencia de las artes plásticas.
Aquello que germinaba entonces en Nueva York, Londres, París, Ámsterdam, Milán y Dusseldorf adoptando formas y concepciones a veces contrapuestas que revolucionaron el sistema de estrategias expresivas y figurativas, inspiró también a Rebecca Horn: hacia fines de la citada década, al principio de una larga convalecencia, la artista se dedicó a sondear nuevas posibilidades artísticas y a desarrollar un lenguaje plástico auténtico para expresar las ideas que le había inculcado el destino. Nadie podía anticipar al comienzo la extraordinaria trascendencia que iba a adquirir su creación.
Sin embargo, hace ya tiempo que llaman la atención los latentes vínculos de sus obras con las vigorosas corrientes de la performace, el arte povera, el fluxus y el conceptual art, de modo que Rebecca Horn, en el contexto europeo, se sitúa en pie de igualdad con Joseph Beuys, Jannis Kounellis y Mario Merz, mientras que sus semejantes en la escena estadounidense son Bruce Nauman y Vito Acconci.
No se trata de buscar dependencias o influjos recíprocos sino de hacer una simple referencia al complejo de ideas que comunican a estos artistas entre sí. Sucede que todos ellos reflejan con estéticas muy diferentes la dialéctica de individuo y sociedad, de historia y presente, de materia y significado, de tiempo y espacio y de espontaneidad y control, rechazando el arte de orientación puramente formalista como también los síndromes de L’art pour l’art.
La exhibición reúne una serie relativamente grande de dibujos tempranos relacionados con las performances realizadas por la artista entre 1970 y 1975. Junto a los objetos de que hicieran uso los protagonistas de entonces y, en parte, la propia Rebecca Horn, los folios recogen el intenso esfuerzo físico y psicológico que se plasmó en la manifestación estética de las performances. Varias imágenes a modo de diagramas ilustran asimismo la fecunda estrategia que se trazó la artista al introducir en el contexto de exposiciones las máquinas y aparatos que desempeñaron un papel preponderante en su primera película titulada Der Eintänzer (1978), haciendo que en ellas cobrasen vida propia. Se ha juzgado oportuno además incorporar en la nueva exposición diversas máquinas de dibujar y pintar así como otras instalaciones más que tienen importancia en este aspecto.
Ha servicio de base para la muestra la exposición Bodylandscapes que se presentó a fines del año pasado en el Museo Kunstsammlung Nordrhein-Westfalen (K20) y que se ha ampliado considerablemente añadiéndole nuevas creaciones a fin de exhibirlas en Berlín.
“Para mí, dibujar ha sido siempre una tarea importantísima”, comentó Rebecca Horn en una entrevista hace unos años. Esta revelación puede sorprender a quien la lea porque la fama de la artista se debe ante todo a la diversidad de medios que emplea para crear sus obras. En efecto, desde comienzos de los 70 del pasado siglo ha venido exhibiendo performances, objetos, instalaciones, vídeos y películas con los que no tardó en imponerse a escala internacional. Las fotos, collages, grabados y dibujos que la artista añadió después a su obra plástica atrajeron menos la atención del público. Los numerosos libros existentes con aforismos, narraciones breves y poemas de esta artista arrojan luz sobre los secretos de su creación en los demás géneros, pese al singular carácter de esas manifestaciones literarias.
La exposición tendrá lugar del 5 de octubre de 2006 al 15 de enero de 2007 en la planta baja y en el patio de luces del Martin Gropius Bau. Londres y Lisboa han sido otras de las etapas de la misma, pero la presentación en Berlín será considerablemente mayor. Se va a editar también un catálogo ampliado de nueva concepción con una serie de adiciones.
Biografía
Nacida en la región del Odenwald en la década de los 70, la artista Rebecca Horn ha engendrado una obra que confluye en un caudal cada vez mayor de performances, filmes, instalaciones espaciales escultóricas, dibujos y fotografías sobrepintadas. La singularidad de este universo de imágenes radica en la suma precisión y la funcionalidad tanto física como técnica con las que presenta la artista sus esculturas y su transcurrir en el espacio.Con sus primeras performances, las extensiones corporales, sondea el equilibrio entre el hombre y el espacio. En composiciones espaciales posteriores sustituye el cuerpo humano por esculturas minimalistas cinéticas actuantes. Sus obras despliegan de un modo absolutamente inmaterial el campo energético de un espacio mediante reflexiones, luces y elementos musicales.
Los trabajos de Rebecca Horn se han exhibido en muestras monográficas realizadas en renombradas instituciones internacionales:
M.O.C.A., Los Angeles (1990)
Guggenheim Museum, Nueva York (1993)
Nationalgalerie, Berlín (1994)
The Serpentine Gallery, Londres (1994)
The Gallery, Londres (1994)
Carré d’Art, Nimes (2000)
K20 en Düsseldorf (2005)
Su obra creadora ha merecido numerosos homenajes y galardones, entre ellos el Premio documenta (1986), el Canegie Prize por el The Hydra Forest, Performing Oscar Wilde (1988) y el Kaiserring de la ciudad de Goslar (1992). Rebecca Horn reside en Berlín y París y es catedrática de la Universidad de las Artes, de Berlín.
Catálogo
El catálogo será publicado por la casa editorial Hatje Cantz. Precio: € 32,00
